El solomillo de cordero es la pieza más cómoda, fácil de cocinar y sin desperdicios del cordero. Estos rectángulos simétricos de tierno cordero se hacen rápidamente, tienen poca grasa y son muy sabrosos a la plancha.
Condimento para las verduras
- 4 cucharadas de aceite de oliva extra virgen
- 2 dientes de ajo, cortados
- 5 patatas, peladas y cortadas a trozos
- 8 tomates sin el centro
- 3 cebollas rojas cortadas
- Algunas olivas negras
- Sal y pimienta fresca molida
- Calentar el horno a 200ºC. Ponerlo todo en una cazuela. Sazonar con sal y pimienta. Añadir las verduras con un poquito de aceite. Ponerlo todo en el horno hasta que las patatas estén tiernas y los tomates a punto, aproximadamente 45 min. Mantener en un lugar caliente.
Condimento para el cordero - 4 cucharadas de aceite de oliva extra virgen
- 1/2 cucharadita de pimienta negra molida
- 8 cucharadas de hojas de orégano frescas
- 4 dientes de ajo cortados
- 4 solomillos de cordero
- 4 cucharadas de vino blanco
- 125 ml de caldo de carne
- 1 cucharadita de mantequilla
- Poner el aceite, pimienta, orégano y ajo en un mortero (o trituradora) y triturarlo todo hasta que quede un suave aliño. Ponerlo sobre el lomo y extenderlo bien para que quede todo cubierto.
Freír el lomo en una sartén bien caliente por ambos lados durante 4 min. hasta que el cordero esté a punto. Ponerlo en un plato aparte cubierto y dejarlo reposar mientras se prepara la salsa. Para la salsa, aprovechar la grasa que haya soltado el cordero y ponerla a fuego fuerte añadiendo el vino. Dejar que hierva y añadir el caldo. Ponerlo a ebullición, rascando los restos caramelizados que queden en el fondo de la sartén con una cuchara de madera y reducir la salsa hasta que quede espesa. Añadir la mantequilla.
Cortar el cordero en lonchas y servir con las verduras. Poner la salsa por encima. |